sábado, 16 de junio de 2018

¡LA LUCHA ES ENTRE CLASES SOCIALES! ¡NO ENTRE SEXOS!

“Las mujeres, como los hombres, son reaccionarias, centristas o revolucionarias. No pueden, por consiguiente, combatir juntas la misma batalla. En el actual panorama humano, la clase diferencia a los individuos más que el sexo”

José Carlos  Mariátegui.

Las tomas mal llamadas “feministas” NO TIENEN APOYO activo de los estudiantes Y NO DEFIENDEN a la mujer del pueblo. SON TOMAS MANIPULADAS por la nueva mayoría (PS, falso partido comunista de teiller) y el frente amplio en sus pugnas parlamentarias con chile vamos. ¡Hasta Piñera las usa para sus votos y desviar la lucha por demandas!

Pruebas: No les interesa la lucha por la gratuidad (creen que la beca de Bachelet lo es) tampoco les interesa movilizarse por universidades que sirvan al pueblo. No luchan contra los negociados que la  UFRO y la católica de Temuco tienen con los grandes empresarios y latifundistas. Su “lucha” es por “educación no sexista”.

El problema principal del sistema educativo chileno es su carácter de clase, no su sexismo.  Los hijos del pueblo (mujeres y hombres) somos educados para ser mano de obra barata, mientras que los hijos de los explotadores (Mujeres y hombres) son educados para ser los futuros administradores del Estado,  los futuros grandes empresarios y latifundistas. La verdadera lucha del movimiento estudiantil es por educación gratuita, democrática y popular. Es lucha de clases sociales, explotados contra explotadores, NO ENTRE SEXOS. Mujeres y hombres del pueblo debemos dar juntos la misma batalla.

La teoría imperialista de género le sirve a los explotadores para ocultar la lucha de clases,  y negar la doble opresión (de clase y de sexo) que sufre la mujer bajo su sistema explotador. Están fomentando los  denominados “derechos de las minorías sexuales”  para desviar la lucha del pueblo por sus necesidades.  Bajo un feminismo burgués, USAN MÉTODOS FASCISTAS CONTRA EL PUEBLO. Oponen masa contra masa (mujeres contra hombres). Reemplazan las asambleas generales (donde todos participan)  por unas “separatistas” (con prohibición de presencia de hombres). Censuran e insultan a mujeres y hombres que les debatan,  y quieren reemplazar  la presunción de inocencia y la defensa ante la ley, por la “presunción de culpabilidad” y el enjuiciamiento sin pruebas, igual como lo hacía Pinochet, la DINA y la CNI.

"La verdadera igualdad entre el hombre y la mujer solo puede alcanzarse en el proceso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto"

 Presidente Mao Tse Tung

¡POR UN FEMINISMO PROLETARIO PARA LA REVOLUCIÓN!
¡ABAJO EL FEMINISMO BURGUÉS!


MOVIMIENTO JUVENIL POPULAR

*Volante distribuido en masas populares del campo y la ciudad. 






martes, 1 de mayo de 2018

1° DE MAYO: DÍA DEL PROLETARIADO INTERNACIONAL
 ¡ABAJO LA EXPLOTACIÓN Y LA OPRESIÓN!

El 1° de mayo nace en conmemoración a la lucha del movimiento obrero internacional por la reducción de la jornada laboral a 8 horas y que en 1886 fue sanguinariamente reprimida en EEUU por las patronales y el Estado encarcelando y fusilando a obreros (mártires de chicago). Hoy en esta fecha nos corresponde hacer balance y perspectiva de nuestras luchas. Los tres principales enemigos de nuestro pueblo, el imperialismo principalmente yanqui y sus sirvientes dentro del país, la gran burguesía y la clase terrateniente, nos dicen que este es el “día del trabajo”, que no somos obreros ni trabajadores, sino “colaboradores”. No quieren que tengamos conciencia de clase. Buscan despolitizarnos y desorganizarnos para seguir explotándonos en el trabajo y oprimiéndonos con su Estado.

Somos la fuerza productiva fundamental del país, pero ¿qué nos da su sistema a nosotros? Desempleo, salarios de hambre y malas condiciones de trabajo, nos obligan a trabajar horas extras para sacar poco más del mínimo y nos despiden si nos negamos. Pobreza, hacinamiento, marginación  y servicios básicos precarios en nuestras poblaciones, mientras ellos viven en sus amplios y lujosos barrios altos. Un sistema educacional que nos adiestra para ser mano de obra,  un sistema de salud pública deficiente para el pueblo, y una jubilación para morir de hambre después de trabajar toda una vida cobrándonos doble con los descuentos de salud y AFP. Este ha sido el camino al desarrollo en el que los gobiernos dicen que estamos, la modernidad solo existe para los explotadores a cambio de hundirnos a nosotros, el pueblo, en el atraso feudal.

No podemos quedarnos de brazos cruzados ante esto. Debemos persistir en la lucha. Ser optimistas porque el derrumbe de su sistema es inminente, depende de nosotros dar vuelta la tortilla con una revolución, una guerra popular que lleve al pueblo a conquistar el poder. Luchar por nuestras demandas en poblaciones  y fábricas. Recuperar los sindicatos y nuestra organización poblacional bajo la línea de clase, es decir, al servicio del pueblo aplastando a los vendidos de la CUT y el oportunismo que se disfraza de izquierda, y lo principal luchar por recuperar y reconstituir nuestro partido, el partido comunista que fundó Recabarren,  que nada tiene que ver con ese falso PC revisionista y electorero que vende al pueblo a cambio de obtener puestos en el Estado. Tenemos al frente un enemigo principal que derrocar (clases explotadoras) y en nuestras filas un peligro principal que aplastar (revisionismo, oportunismo). ¡Por un movimiento obrero y popular clasista y combativo!

¡VIVA LUIS EMILIO RECABARREN!  ¡VIVA LA REVOLUCIÓN!


Comité de pobladores clasistas

*volante distribuido a pobladores, obreros y trabajadores


lunes, 26 de marzo de 2018

EN DEFENSA DE COMERCIANTES AMBULANTES ANTE NUEVA OLEADA REPRESIVA EN TEMUCO

¡UNIRNOS PARA DEFENDER NUESTRO TRABAJO!
¡LUCHAR CONTRA EL FASCISTA BECKER Y CÍA!

Nuevamente y con apoyo del sistema judicial, Becker como cabeza en Temuco del viejo Estado antipopular, ha vuelto a generar una oleada represiva contra los ambulantes del centro. Para conjurar toda resistencia Becker y la CONADI están aplicando la vieja táctica fascista de oponer masa contra masa. Han lanzado gases y palos para amedrentar y meter en la cabeza de los comerciantes mapuche la idea de que la culpa de su desalojo la tienen los comerciantes “con carrito” y los “pañoleros”. ¿Qué busca Becker y el gobierno con esto? Lo que quieren es arrinconar en un centro comercial a las ñañas en base a las listas de CONADI, desalojando a todos los demás comerciantes ambulantes del centro. Por eso Becker les ha dicho a las ñañas que la culpa del desalojo que ellas han sufrido es de los otros ambulantes y eso lo repitieron algunas dirigentas mapuche. Así mismo un grupo de estudiantes llamados  Chillkatufe UFRO y de la católica (Femae), están repitiendo lo que el Becker quiere, oponer ambulantes mapuche contra los demás ambulantes.

La lucha no es entre ambulantes es contra el municipio, representante del estado anti popular en la ciudad. Temuco tiene una de las tasas más altas de desempleo, por otro lado las forestales están despoblando el campo y debido a que no existen condiciones para trabajar, nuestro campesinado pobre se viene a la ciudad sumándose al desempleo de los pobladores de Temuco; y como no hay trabajo, tenemos que sobrevivir comerciando.  Cuando fue dado el decreto de prohibición el 2011, los comerciantes levantamos una gran lucha que el fascista Becker solo pudo detenerla coimeando a algunos dirigentes, los que dividieron el sindicato. Hoy Becker nuevamente quiere oponer masa contra masa. Esto es fascismo. Insistimos, la lucha no es entre mapuches y winkas, no es entre razas, la lucha es entre clases sociales, entre clases explotadoras y clases explotadas.  Los comerciantes debemos unirnos para luchar contra el Estado anti popular y su cabeza en Temuco,  el fascista Becker.

¡POR UNA LINEA DE CLASE EN EL MOVIMIENTO DE COMERCIANTES AMBULANTES!

¡FUERA FASCISTAS, FUERA RACISTAS!

MOVIMIENTO JUVENIL POPULAR

*volante distribuido a comerciantes ambulantes


jueves, 8 de marzo de 2018

COMPAÑERA: ¡TOMA TU PAPEL EN LA REVOLUCIÓN!


 “La experiencia de todo movimiento de liberación ha demostrado que el éxito de una revolución depende del grado de participación de la mujer».
V. I. Lenin

Las mujeres populares son ejemplo de lucha y rebelión, han sido parte de las grandes batallas que ha dado el pueblo por liberarse. El 8 de marzo, día internacional de la mujer obrera fue instaurado por una mujer comunista Clara Zetkin, para conmemorar a las mujeres que junto con los hombres se levantan en contra de este sistema que nos mantiene en la miseria y la explotación. Mujeres y hombres del pueblo sufrimos la opresión de clase ejercida por las clases explotadoras (grandes burgueses y terratenientes) con su viejo estado, pero además las mujeres sufrimos la opresión de sexo. De esta doble opresión es principal la opresión de clase.

Cada gobierno de turno con sus partidos burgueses que se disfrazan de pueblo (falsos comunistas, frente amplio) dicen estar preocupados de las mujeres, de la violencia, del “machismo” y que resolverá el problema con más “equidad”, “igualdad”, creando leyes “en favor de la mujer”, creando ministerios y farsas para hacernos creer que están preocupados de nosotras, cuando lo que buscan tras sus discursos es solo el voto cada 4 años. Los explotadores y su gobierno quieren detener las luchas populares y dividir a las masas populares planteando que la opresión es causada por los hombres, pero insistimos, la opresión principal es de clase. Frente a esto las mujeres debemos levantar nuestra lucha en el campo y en la ciudad, en las poblaciones, en las fábricas, contra las malas condiciones de trabajo que nos imponen pagándonos menos por el mismo trabajo, contra el menosprecio que sufrimos al no ser contratadas solo por ser mujeres y contra todos los problemas que sufrimos junto con los hombres por ser pobres. En esta lucha hombres y mujeres vamos forjando una vanguardia, gente de avanzada. La lucha reivindicativa nos enseña a organizarnos, pero además nos muestra que con ella no es suficiente y que necesitamos una revolución para transformar el país por completo.

Compañeras, para liberarnos de esta doble opresión debemos tomar nuestro lugar en la Revolución, luchando por la conquista del poder, para terminar con esta dictadura disfrazada de democracia que nos imponen un puñado de zánganos que viven a costa de nuestro trabajo, y reemplazarla por la dictadura conjunta del pueblo, dirigida por el proletariado. Con la conquista del poder se inicia la emancipación de la mujer y será completada con los grandes desarrollos de la construcción socialista.

¡O NOS LIBERAMOS TODOS O NO SE LIBERA NADIE! ¡HOMBRES Y MUJERES DEL PUEBLO DEBEMOS DAR JUNTOS LA MISMA BATALLA!

Movimiento Juvenil Popular

*volante distribuido por el 8 de marzo

miércoles, 7 de marzo de 2018

8 DE MARZO: ¡VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER DEL PUEBLO!


 MUJER Y REVOLUCION.


"la verdadera igualdad entre el hombre y la mujer solo puede alcanzarse en el proceso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto"
 
   Presidente Mao Tse Tung

                                                                                     

EL PROBLEMA DE LA MUJER Y LA FARSA DE LA “IGUALDAD DE GÉNERO”. 

La variedad actual de interpretaciones sobre la mujer en última instancia se aproximan a una de dos concepciones principales, la del proletariado o de la burguesía, las dos grandes clases antagónicas de la historia contemporánea. Para el proletariado el problema de la mujer es la doble opresión que pesa sobre ella: la opresión de las clases dominantes y la opresión de sexo impuesta por los hombres desde la aparición de la propiedad privada, las clases y el Estado; siendo principal la opresión de clase, porque la lucha de clases es la contradicción que impulsa el desarrollo de la sociedad y por tanto sienta las bases para eliminar de raíz la opresión de sexo. Contrariamente, la burguesía imperialista niega la existencia de clases, de lucha de clases y por tanto niega la opresión de clase. En consecuencia reduce el problema de la mujer a una relación consensuada entre sexos, niega la opresión de sexo, y la reemplaza por la “desigualdad de género”, para arrastrar a las masas femeninas al terreno jurídico, al plano de los derechos humanos, a una estéril lucha por la reducción de ésta desigualdad, tal como lo expresó Bachelet en el año 2010, en la ONU-Mujeres:

“Tenemos que decirlo siempre y en voz alta: los derechos humanos son universales. Y la igualdad de género, que es una expresión de esos derechos, también es universal”.

¿Qué es la mentada desigualdad de género? Los intelectuales de la burguesía desde mediados del siglo XX la propagandizaron hasta institucionalizarla incorporándola a los diccionarios, las constituciones, leyes y hasta en los mandatos de la ONU. El término género fue utilizado institucionalmente por primera vez en los congresos internacionales de psiquiatría de la década del cincuenta, intentando explicar la homosexualidad y el lesbianismo. La introducción del término género a la política, respondió en un comienzo al intento de esconder la crisis de la hipócrita moral feudal y burguesa, crisis que acompaña a la agonía en la que se hunde el sistema capitalista. Los intelectuales alcahuetes de la burguesía, restringieron la variable sexo al campo de la biología, a que defina solo la condición sexual de la persona, en tanto el género entró a registrar la forma como esa persona ejerce su sexualidad ¡¡independientemente de su sexo!! Así las deleznables prácticas del esclavismo griego representadas en la mitología por Ganimedes para el caso de los hombres o Helena de Troya para el caso de las mujeres (Engels, Origen de la familia), fueron institucionalizadas por la burguesía en un nuevo derecho burgués, el derecho de ejercer la sexualidad independientemente del sexo que se tenga. La “libertad de género” y la “igualdad de género” se convirtieron en la reivindicación central de las llamadas “minorías sexuales” (homosexualidad y lesbianismo), cuyos favores electorales han sido manipulados desde entonces hasta la actual modificación en algunos países, de la legislación sobre el matrimonio en un solo sexo.

Posteriormente desde los años 70 y 80, el término género fue utilizado (y así es desde entonces) para quitarle al capitalismo toda responsabilidad sobre la condición inferior que mantiene marginada a la mujer en la sociedad actual. Así al término género le agregaron nuevos significados sin abandonar su significado original (confusionismo propio de la mediocre intelectualidad burguesa). El género se definió como el conjunto de ideas que tiene una sociedad sobre lo que debe ser un hombre y una mujer, el rol social que deben cumplir y en consecuencia una ponderación, un valor dado por la sociedad a los hombres y a las mujeres, una valorización. Pero este valor dado ha sido y es desigual, por tanto hay una desigualdad de género, de la cual todos somos culpables, menos el capital. Esta es la clase de ciencia social que practica la intelectualidad burguesa creadora de tal charlatanería. Y así como ocurrió con las minorías sexuales, este nuevo enfoque del término género se ha convertido en la reivindicación central del feminismo burgués y pequeño burgués cuya meta es “la revalorización de la mujer”. Fascistas (como el militar Velasco en el Perú de los años setenta), allendistas, miristas, bolivarianos y trotskistas (de Chile actual), sin mayor esfuerzo creativo plantean en común luchar por la “equidad de género” y la revalorización de la mujer; el anarquismo aparentemente más radical, plantea también igualdad de género y revalorización de la mujer, por medio de la “disidencia sexual” y la “defensa de lesbianas, transexuales y homosexuales” (heroico aporte de la agrupación ‘Acción feminista libertaria’). En medio de esta fauna, lo que le interesa al imperialismo es utilizar estas bravuconadas para propagandizarlas en su favor, y es así que la ONU-Mujeres a definido al género como un sistema de jerarquías y desigualdades,  un conjunto de relaciones de poder entre el hombre y la mujer y no entre una clase social y otra; y que para superar esta situación hay que considerar la desigualdad como una discriminación negativa a la que hay que oponerle otra discriminación positiva constituida por medidas como los programas y subsidios estatales orientados a la mujer, es decir, la táctica imperialista de sobornar a una parte de la masa para neutralizar la explosividad popular generada por la explotación y la opresión.

La intelectualidad burguesa cree haber dado un gran paso adelante al afirmar que la mujer es un ser social pues dice que ya no está definida por los atributos sexuales de su biología (variable sexo), sino por el rol y valor que la sociedad le otorga (constructo género); sin embargo un ser humano no es un ser social por lo que los demás hablan de él, sino por las relaciones sociales que él entabla con los demás en la economía, en la política y en la cultura de una sociedad, relaciones sociales que tienen un desarrollo histórico y esas relaciones sociales son, desde la aparición de la propiedad privada, de las clases y del Estado, son relaciones de explotación y opresión.   


LAS CAUSAS DEL PROBLEMA DE LA MUJER.

Las clases explotadoras siempre han planteado su teoría de que la naturaleza humana es independiente de las condiciones sociales, y como parte de ella, la teoría de la naturaleza inferior de la mujer, “el sexo débil”, independiente también del desarrollo histórico de la sociedad.

Para el proletariado, para el marxismo-leninismo-maoísmo, no existe la naturaleza humana inmutable, el ser humano es un conjunto de relaciones sociales históricamente conformadas y que cambian según el desarrollo histórico de la sociedad. Estas relaciones sociales son las relaciones de propiedad, la forma de propiedad que se ejerce sobre los medios de producción y en segundo lugar las relaciones productivas que sobre esas relaciones de propiedad se levantan. En este contexto para el marxismo leninismo maoísmo, la doble opresión de la mujer surge con la aparición de la propiedad privada, las clases y el Estado.
La explotación y opresión de clase surgieron cuando la propiedad común fue reemplazada por la propiedad privada de los medios de producción (relaciones de propiedad), y en consecuencia la sociedad sin clases donde todos trabajaban fue desplazada por la sociedad de clases donde las clases propietarias viven del trabajo ajeno (relaciones productivas).
La opresión de sexo sobre la mujer, surgió en idénticas condiciones sociales que la opresión de clase. La naciente explotación y opresión de unas clases por otras, requería destruir el fundamento organizativo del régimen comunista primitivo: el derecho materno, reemplazándolo por el derecho paterno. Federico Engels escribió en ‘El origen de la familia’:

“las riquezas, a medida que iban en aumento, daban, por una parte, al hombre una posición más importante que a la mujer en la familia y, por otra parte, hacían que naciera en él la idea de valerse de esta ventaja para modificar en provecho de sus hijos el orden de herencia establecido. Pero esto no podía hacerse mientras permaneciera vigente la filiación según el derecho materno. Este tenía que ser abolido, y lo fue”.
“Así quedaron abolidos la filiación femenina y el derecho hereditario materno, sustituyéndolos la filiación masculina y el derecho hereditario paterno”.
“El derrocamiento del derecho materno fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó también las riendas en la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción. Esta baja condición de la mujer, que se manifiesta sobre todo entre los griegos de los tiempos heroicos, y más aún en los de los tiempos clásicos, ha sido gradualmente retocada, disimulada y, en ciertos sitios, hasta revestida de formas más suaves, pero no, ni mucho menos, abolida”.

Esta doble opresión de la mujer ha evolucionado a lo largo de los estadios de progreso de la historia con el esclavismo, el feudalismo y el capitalismo hasta su fase superior actual, el capitalismo imperialista. Pero es este último sistema, el capitalismo, el que ha incorporado a la mujer al trabajo y ha declarado como parte de los derechos universales burgueses, la igualdad de la mujer y el hombre, que no pasa de ser una igualdad jurídica formal, que solo existe en la letra pero no en la realidad. Al incorporar a las mujeres al proceso productivo, el capitalismo las ha transformado en proletarias y trabajadoras y por tanto con la capacidad para desarrollar lucha reivindicativa, participar directamente en la lucha de clases e incluso en la revolución..    

Para el imperialismo y demás clases explotadoras, que niegan la lucha de clases y defienden su sacrosanta propiedad privada de los medios de producción, la causa, no de la doble opresión de la mujer, ni siquiera de la opresión de sexo pues no reconocen ninguna, la causa de su farsante “desigualdad de género” que plantean, radica en la división del trabajo por sexos, de esta manera plantean reducir la desigualdad (¡reducir!), incorporando a la mujer a la actividad productiva, solución muy conveniente para la explotación del trabajo femenino por el capital. Al respecto la reaccionaria Bachelet dice:

“Como es sabido, una de las principales causas de las desigualdades de género en el mercado laboral es la persistencia de la división sexual del trabajo que impone a las mujeres una mayor responsabilidad en la crianza de los hijos y la atención de las labores domésticas. Esto influye por supuesto en la distribución del tiempo de trabajo de hombres y mujeres en las áreas productiva y reproductiva”.

Esta división del trabajo por sexos, según los imperialistas, ha reducido a la mujer al ámbito doméstico y a ocupaciones menos importantes que las del hombre de lo que se deduce que lo que hay que hacer es impulsar el “empleo decente y productivo” femenino creando condiciones favorables a través de dos políticas, la política de “corresponsabilidad social” aplicada por los empresarios y la política de discriminación positiva con empoderamiento aplicada por los viejos Estados.
Para el imperialismo, tal como lo repite su marioneta Bachelet, la corresponsabilidad social significa lo siguiente:

“Las empresas pueden aportar desde el desarrollo de códigos de buenas prácticas y otras formas de compromiso voluntario; fomentar la participación de mujeres empresarias en las instancias directivas”; “que los departamentos de recursos humanos tengan roles más activos, se brinden los cuidados infantiles necesarios para que las madres trabajen con tranquilidad, organizar los tiempos de trabajo de manera de ser “amigables con la familia”, entregando a la vez mayor “control” de los trabajadores sobre su horario laboral”.

En resumen, partiendo del respeto a la propiedad, el incremento de trabajo femenino requiere cierto compromiso voluntario de los empresarios en proporcionar lo necesario para el cuidado infantil (guarderías) y un horario de trabajo flexible que le permita a la mujer atender sus labores domésticas. Por su parte mientras la discriminación positiva significa que los Estados deben aplicar “medidas que permitan que las mujeres actúen en pie de igualdad” (guarderías públicas por ejemplo); el empoderamiento implica colocar mujeres en determinados puestos del Estado. Esta es la posición del imperialismo sobre el problema de la mujer.

Estas viejas tesis imperialistas que hemos revisado, están siendo aplicadas desde hace mucho tiempo en Chile. Las medidas tomadas por los gobiernos de las últimas dos décadas sobre la mujer chilena, demuestran su preocupación por contar con la mano de obra femenina que es más barata y según ellos menos conflictiva. Las clases dominantes a través de su viejo Estado, incentivan el trabajo femenino por medio de los programas sociales para jefas de hogar y para micro empresas familiares con el objetivo de mantener los salarios bajos de los hombres. Las reglamentaciones laborales presentadas por los periodistas como grandes logros en la igualdad de género y en la revalorización de la mujer, son letra muerta para las mujeres del pueblo que trabajan en los fundos y agroindustrias de los terratenientes, en las fábricas, bancos y grandes tiendas del capitalismo burocrático y en las escandalosas residencias de las clases altas. La red nacional de guarderías no cubre ni la décima parte de la demanda, las que existen, atraviesan una crisis crónica por su exiguo presupuesto, por la corrupción de sus altos funcionarios y por el mal trato laboral dado a sus profesionales, quienes han levantado movimientos huelguísticos desde hace varios años. Las frases inventadas como ‘femicidio’ no han detenido la estadística de agresiones, las oficinas de defensa de la mujer son salas infestas que albergan la hipocresía de la burocracia y el papeleo de la legalidad burguesa, los tribunales familiares y salas de conciliación son una muralla donde las demandas de las mujeres rebotan hacia su ámbito original: la casa, demostrando así que la burguesía no solo es incapaz, sino que no quiere resolver tales cuestiones. Esta aborrecible condición, no la sufren todas las mujeres chilenas por igual. En las clases dominantes, donde las mujeres mantienen una posición social privilegiada como profesionales y propietarias de capital, ellas son consideradas embelesadamente como “mamíferos de lujo”. En el pueblo explotado, las mujeres obreras, trabajadoras, campesinas y de la pequeña burguesía (pequeñas comerciantes, profesionales, estudiantes), soportan junto a los hombres del pueblo, la misma explotación y opresión de las clases dominantes, de manera directa cuando trabajan para un patrón o de manera indirecta cuando están dedicadas a la actividad doméstica del hogar. En las masas más pobres la opresión de sexo se relaja debido a la ausencia de propiedad y a la presencia de gran miseria, siendo las mujeres más proclives a marchar junto con los hombres, en la lucha por sus demandas. Para controlar este ímpetu de las mujeres del pueblo, el reaccionario y pro-imperialista gobierno de Bachelet, les entregó a sus aliados, los renegados del marxismo del falso pc de Teiller, el ministerio de la mujer. Esta alianza no fue una novedad. Por mencionar solo las dos décadas pasadas, los gobiernos reaccionarios han utilizado velada o abiertamente los favores del viejo revisionismo organizado en el falso partido comunista. Estas alianzas han evolucionado desde los acuerdos reservados de Gladys Marín, expresidenta del falso pc, con El Sr. Insulza o con Belisario Velasco (ministerio del interior), pasando por el apoyo electoral que les dieron a Lagos y Bachelet, hasta la participación de estos vendidos revisionistas del falso pc en el segundo gobierno de Bachelet. Claudia Pascal la renegada del marxismo que fue ministra de Bachelet, dijo:

“Por fin las mujeres en Chile cuentan con una institución al más alto nivel del Estado. El Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género hace realidad un sueño de miles de mujeres y de sus organizaciones que han luchado por sus derechos”.
“En este día histórico, muchas mujeres están presentes, mujeres de distintos pensamientos, edades e historias, todas comprometidas con un deseo: que las mujeres en nuestro país tengan más derechos, más autonomía y puedan vivir en libertad en un país que respeta sus derechos”.

Estas son las sandeces con las que el viejo revisionismo allendista a reemplazado las tesis del marxismo, afirmar que el viejo Estado chileno respeta los derechos del pueblo demuestra una vez más que estas ratas han adjurado del marxismo y de la revolución, y se han pasado por completo a las filas de la contrarrevolución.

LA LUCHA POR RESOLVER EL PROBLEMA DE LA MUJER.

“Las mujeres como los hombres son reaccionarias, centristas o revolucionarias, no pueden, por consiguiente, combatir juntas la misma batalla. En el actual panorama humano la clase diferencia a los individuos más que el sexo”.
                                                                                                                              José Carlos Mariátegui

La burguesía otorga igualdad jurídica formal entre sexos pero no puede aplicarla porque mantiene su sistema de explotación y opresión del trabajo ajeno; por tanto, es incapaz de resolver el problema de la mujer, solo la revolución comunista puede resolverlo en todo el mundo. El movimiento comunista internacional tiene en última instancia, dos objetivos: el objetivo inmediato de la conquista del poder en cada país y el ingreso de todo el mundo al comunismo. El primer objetivo, la conquista del poder en cada país, elimina la explotación del trabajo ajeno, sentando así la verdadera base material para la igualdad jurídica real entre sexos; sin embargo aún quedará el trabajo doméstico y el cuidado infantil hecho por familias individuales. El segundo objetivo de ingresar al comunismo, se logrará tras la heroica construcción del socialismo en todo el mundo, aboliendo la propiedad, las clases y el Estado; en este proceso, el socialismo eliminará el trabajo doméstico individual por medio de la industrialización de las labores domésticas y la creación de una cultura socialista, condiciones necesarias para completar la emancipación de la mujer. Mariátegui, gran marxista leninista latinoamericano, dice:

“A medida que el sistema socialista reemplace al sistema individualista decaerán el lujo y la elegancia femeninos... La humanidad perderá algunos mamíferos de lujo; pero ganara muchas mujeres. Los trajes de la mujer del futuro serán menos caros y suntuosos; pero la condición de esa mujer será digna. Y el eje de la vida femenina se desplazara de lo individual a lo social... Una mujer, en suma, costara menos, pero valdrá más”.

La emancipación de la mujer no es un sueño para el futuro. Los revisionistas sueñan, los anarcos sueñan. Los maoístas no tenemos sueños, tenemos metas y planes, organización y acciones. Decimos abiertamente que la emancipación de la mujer se inicia con la conquista del poder, pues solo así se logra la igualdad efectiva de sexos ante la ley; y que se completa la emancipación de la mujer al ingresar al comunismo, a la sociedad sin clases, pues se logrará la igualdad de sexos ante la vida. Eso es una meta. Discrepamos de quienes plantean “la conquista del poder proletario emancipará a la mujer”, y también “por la emancipación de la mujer a través de la conquista del poder”; lo correcto es decir la emancipación de la mujer a partir de la conquista del poder, y que se completará con el ingreso al comunismo.

La conquista del poder requiere una revolución, y toda revolución solo puede hacerse con guerra popular dirigida por un Partido Comunista de nuevo tipo militarizado, lo que pone como tarea necesaria, recuperar los partidos comunistas de las fauces del revisionismo vendido, es decir, la reconstitución de los partidos comunistas. Sin la participación de la mujer no hay revolución, sin revolución no hay conquista del poder, y sin la conquista del poder, la emancipación de la mujer no puede iniciarse. Las mujeres del pueblo deben incorporarse, deben organizarse progresivamente en las filas de la revolución, desde la misma reconstitución; esta participación, es ya los preparativos en el largo proceso de su emancipación. El que sea prolongada no justifica dejar sin hacer las cosas, no se puede postergar las cosas, las tareas de la revolución no pueden ocupar el segundo lugar, la revolución no es una jornada laboral, con hora de ingreso y salida, no es un paseo, unas horas libres para después regresar a casa, a las sabanas, como si fueran un refugio libre de la lucha de clases, como si eso fuera posible. La revolución no espera caridades, limosnas, huiltrafas, quien las da que se las trague; la revolución es una obra grandiosa, en la que solo grandes sacrificios conllevan a grandes victorias, la revolución requiere revolucionarios profesionales, formados teórica y prácticamente, entregados 24 horas a la revolución, a la destrucción del viejo orden y la construcción del nuevo. Esto es la emancipación de la mujer, una parte del proceso revolucionario que ha comenzado ya, y no va a volver atrás.

¡Por la emancipación de la mujer a partir de la conquista del poder!

¡Abajo la farsa de “igualdad de género” del imperialismo, la gran burguesía y terratenientes!

¡Incorporar a las mujeres del pueblo a la revolución, desde la misma reconstitución del Partido Comunista!



Movimiento Juvenil Popular
MJP

Chile, Marzo 08, 2018

martes, 16 de enero de 2018

¡VIVA EL NATALICIO DEL PRESIDENTE MAO TSE TUNG!

¡VIVAN LOS 96 AÑOS DE LA FUNDACIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE!

El presidente Mao planteó que con la revolución Rusa (1917-1956) se inaugura una nueva era, la era de la revolución proletaria mundial y el hundimiento del imperialismo y sus lacayos. Esto se tradujo en que el proletariado internacional guiado por el Marxismo-Leninismo conquistara su independencia política de clase, acontecimiento que en Chile se reflejó en la fundación del Partido Comunista en 1922 por Luis Emilio Recabarren como partido adherido a la III internacional y las 21 condiciones bajo una feroz lucha contra el oportunismo y el revisionismo. 32 años después del triunfo de la revolución rusa, la revolución china (1949-1976) y con ello, la gran revolución cultural proletaria conducida por Mao Tsetung, generó el desarrollo del Marxismo a su tercer y superior etapa, el maoísmo, siendo sintetizado por el camarada Gonzalo y aplicado con la guerra popular del Perú. La revolución china y la gran revolución cultural proletaria nos enseñan que debemos confiar y apoyarnos en las masas populares, que no hay revolución sin un combate despiadado contra el revisionismo y los seguidores del camino capitalista, que el vórtice de la lucha de clases se da dentro del partido en su comité central y, en definitiva, que lo fundamental del Maoísmo es el poder. 

Hoy, nos reafirmamos en que el éxito de la revolución proletaria mundial depende de que sea comandada por el maoísmo bajo la dirección de partidos comunistas militarizados que lo apliquen correctamente, que sean capaces de movilizar, politizar organizar y armar a las masas para la conquista del poder con guerra popular especificada en cada país, tanto en los países atrasados como en los propios imperialistas. Esto es fundamental, pues el imperialismo con apoyo del revisionismo- incluidos los maoístas de membrete- busca desviar las guerras populares, o evitarlas cuando no ha iniciado, para arrastrar a las masas tras las pugnas inter-imperialistas que los tres enemigos principales de los pueblos del mundo: las tres superpotencias EEUU-Rusia-China, tienen por la conquista de la hegemonía mundial.

Corresponde entonces en nuestro país desarrollar lo hecho por Luis Emilio Recabarren cuya tarea fue boicoteada por el revisionismo luego de su muerte. Ellos fueron los que usurparon el partido para deformarlo en una maquina electorera acomodada al sistema, servil a la gran burguesía chilena y a los terratenientes feudales. Desde los años 30 hasta hoy, el falso PC ha servido al estado terrateniente-burgués en la explotación y opresión a nuestro pueblo. Fueron cómplices encubiertos del genocidio perpetrado por Pinochet, y desde los 90 hasta la fecha, lacayos del plan imperialista, participando en el gobierno fascistizante de Bachelet y la nueva mayoría. Ahora bajo el gobierno de Piñera y de la mano de otros reaccionarios ligados a la nueva mayoría- incluyendo el frente amplio- buscarán mostrase radicales y opuestos, para recuperar posiciones en el gobierno, a cambio de evitar la lucha violenta de las masas por sus demandas y el desarrollo de la revolución chilena como guerra popular. Solo sumergiéndonos en la profundidad de las masas populares del campo y la ciudad podremos desarrollar a Recabarren y la reconstitución del partido comunista de chile, aplastando el desbocamiento del  revisionismo en medio de la lucha por demandas. La semilla roja que fue plantada crecerá inconteniblemente en medio de la lucha y pobreza que impulsa nuestro anhelo de revolución.

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

¡VIVA EL MAOISMO, ABAJO EL REVISIONISMO!

¡VIVA LA RECONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE!

Movimiento Juvenil Popular

                                                                                                                               Enero 2018

miércoles, 3 de mayo de 2017

VIVA EL DÍA INTERNACIONAL DEL PROLETARIADO

1° DE MAYO: ¡A LUCHAR POR NUESTRAS DEMANDAS!
 ¡ABAJO LA EXPLOTACIÓN Y OPRESIÓN!

Conmemoramos este 1° de mayo saludando a las heroicas masas populares que luchan contra la explotación y opresión en todo el mundo, principalmente a las más pobres de las que somos parte, obreros, trabajadores, pobladores y campesinos pobres, las fuerzas motrices de la revolución chilena.

Nuestro pueblo ha resistido durante toda su historia el saqueo ejercido por potencias extranjeras y sus sirvientes en el país, la gran burguesía y los terratenientes que nos explotan con sus grandes empresas y  fundos para ellos exportar materias primas  y hacerse ricos a costa nuestra. Así fue con la dominación española, luego bajo el dominio del capitalismo inglés y actualmente bajo la dominación imperialista, principalmente yanqui.

Hemos luchado en las calles por trabajo, salario, tierra, vivienda, salud, jubilación, educación. Hemos enfrentando la represión y las políticas antipopulares del Estado chileno, con que las clases explotadoras nos ejercen su dictadura bajo sus elecciones que traen más miseria y hambre para el pueblo.  ¿Qué podemos esperar entonces de un sistema explotador como este? ¡Nada! Es cosa de ver lo hecho por el gobierno reaccionario y pro-imperialista de Bachelet con sus mal llamadas reformas. Reforma laboral para con ayuda de los vendidos de la CUT, profundizar la riqueza de los grandes empresarios con la sobreexplotacion de los trabajadores, queriendo forzarnos a participar de un sindicalismo al servicio de los patrones y el Estado (corporativización). Reforma educacional para aumentar la productividad de las empresas y fundos,  calificando mano de obra en los centros de formación técnica con su beca mal llamada gratuidad. Ajuste de sus aparatos represivos para prevenir la guerra popular. Inicio del proceso constitucional para promulgar una nueva constitución que reestructurará el estado chileno. ¡Esas son las medidas que los renegados del marxismo del falso partido comunista disfrazan de “grandes avances”! Estos y también el denominado frente amplio de Boric y Jackson junto a sus partidos burgueses hijos de la concertación, solo son títeres de los explotadores llamados a controlar al pueblo para ponerlo contra la revolución.

En esta fecha los explotados debemos levantar nuestras rojas banderas, conmemorar las grandes batallas que el proletariado internacional ha dado junto a las masas populares a lo largo de la historia, desde la publicación del manifiesto comunista en 1848, el levantamiento de la comuna de parís de 1871, hasta  la conquista del poder y el desarrollo del socialismo bajo la conducción de partidos comunistas con la revoluciones rusa (1917-1956) y la revolución china (1949-1976), siendo la gran revolución cultural proletaria dirigida por el presidente Mao el más grandioso avance dado hasta la fecha.   

Así mismo en nuestro país, debemos conmemorar nuestro hito más importante, la fundación del partido comunista en 1922 por Luis Emilio Recabarren, obrero marxista-leninista, padre del movimiento proletario y popular y jefe de la revolución chilena.  Los explotados debemos retomar su legado y desarrollarlo bajo el marxismo de hoy, el maoísmo,  colocando en su sitio a los traidores revisionistas que desde los años 30 usurparon el partido y lo transformaron en un partido electorero y contrarrevolucionario. La semilla roja que fue plantada crecerá inconteniblemente en medio de la lucha y la pobreza que impulsa nuestro anhelo de revolución,  una revolución del campo a la ciudad por la conquista del poder, que confisque con las armas en la mano las riquezas de los explotadores para el pueblo,  solo así podremos resolver los problemas postergados generación tras generación.  

¡VIVA EL, DÍA INTERNACIONAL DEL PROLETARIADO!
¡VIVA EL MARXISMO LENINISMO MAOISMO, PRINCIPALMENTE MAOISMO!
¡VIVA LUIS EMILIO RECABARREN JEFE DE LA REVOLUCIÓN CHILENA!
¡LUCHAR POR LA REVOLUCION!

MOVIMIENTO JUVENIL POPULAR


*declaración difundida el 1ª mayo